Escriben Nicolás Núñez, dirigente nacional de Izquierda Socialista/FIT Unidad y Daniel Vázquez, Frente de Abogadxs por los Derechos Humanos y el Socialismo (Fadhus)
El 50 aniversario del último golpe cívico-militar va a contar con la importante y positiva novedad de una convocatoria unitaria entre el Encuentro Memoria Verdad y Justicia (EMVJ) (el espacio independiente de los gobiernos que sostiene las convocatorias desde 1996 a la fecha) y la Mesa de Organismos que nuclea a Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, entre otras organizaciones. Lamentablemente, PO y PTS están rechazando la unidad por distintas vías. Ya desarrollamos una primera discusión respecto de este tema (Debate con PO y PTS / El EMVJ va correctamente hacia un histórico acto unitario este 24 de marzo), y ahora queremos responder a lo que las y los compañeros de PO y PTS escribieron en rechazo a nuestra política.
PO-PTS: un insulto para esconder la soledad
Lo primero que es necesario aclarar es que tanto PO como PTS insultan con sus textos a las y los integrantes del EMVJ. A raíz de que el EMVJ haya publicado un texto acordado por la inmensa mayoría de la última plenaria anunciando la definición de avanzar hacia una convocatoria unitaria, acusan a Izquierda Socialista y al MST de “apropiarse del Encuentro”, como forma de tratar de tapar el sol con la mano y ocultar lo evidente: ningún organismo de derechos humanos del EMVJ (con excepción del Ceprodh -PTS- y APEL -PO-) intervino para defender su política de rechazar la unidad.
No somos Izquierda Socialista y el MST, sino la inmensa mayoría del Encuentro, con organizaciones como Correpi, Cadep, Asociación de ex-detenidos desaparecidos, el Serpaj de Pérez Esquivel, Encuentro Militante Cachito Fukman, Hermanxs y Nietxs de detenidxs desaparecidxs, H.I.J.O.S Zona Oeste, entre decenas y decenas de organizaciones que en un mes de debate y tras horas y horas de reuniones, ratificamos una y otra vez esta política. Lo ocultan, porque si no la acusación del intento de “apropiación” sería inversa: PO y PTS creen que tienen en soledad la potestad de definir lo que hace o deja de hacer el EMVJ. Es ese autoproclamado poder para vetar las posiciones absolutamente mayoritarias lo que la Plenaria del Encuentro definió rechazar.
Porque si bien es la búsqueda del consenso lo que efectivamente sostuvo en pie al Encuentro estos 30 años, siempre, año a año, discusión a discusión, existen posiciones que quedan en minoría y el método, justamente, es que se acepta el marco de construcción en común del EMVJ y se avanza. A todas las organizaciones nos ha tocado estar en minoría en debates y aceptar el consenso mayoritario. Es un cuento de ficción lo que hace PO de querer lograr que alguien crea que en 30 años de funcionamiento, con todos los vaivenes de la política de nuestro país, en el Encuentro siempre se consensuó al 100% todo.
Por eso, en vez de lanzar acusaciones falsas, sería bueno que PO y PTS no oculten y tomen real dimensión de la soledad que tiene su política en el seno del movimiento de derechos humanos.
Un “detalle”: gobierna la ultraderecha
Por lo que dejan sentado en sus artículos, para PO y PTS el EMVJ tiene que tener la exacta y misma política gobierne el peronismo o la ultraderecha, haya posibilidad de acuerdo con otros espacios o no, porque para ellos lo central del 24 de marzo es la delimitación política. Pareciera que todos los otros 364 días del año la unidad de acción incluso en convocatorias en común con la burocracia sindical (como correctamente está haciendo el Sutna hoy en día) o con sectores del peronismo para pelear por liberar las y los detenidos de las movilizaciones, o convocando el viernes pasado el PTS a una audiencia pública junto al Movimiento Evita, Patria Grande y el ARI por la Ley de Glaciares, todo eso es válido, pero el 24 de marzo no.
Nosotrxs compartimos que el 24 no es un día más, ni una pelea más, menos en esta ocasión del 50 aniversario del golpe, donde está planteado tener una política para que cientos de miles, sino millones salgan a las calles en todo el país y que ese despliegue de organización y energía moralice y potencie todas las luchas en curso. Pero la tarea central del 24 de marzo, como jornada histórica de lucha democrática de la clase trabajadora y los sectores populares, es reivindicar a las y los 30.000 compañeras y compañeros detenidos desaparecidos y fortalecer la lucha contra la represión y la impunidad de ayer y de hoy, dar un fuerte revés al negacionismo y bloquear los intentos de indultos, como se comenta podría intentar el gobierno. Más que nunca en un contexto donde Carlos Presti, el milico hijo de genocidas que Milei puso al frente del Ministerio de Defensa, acaba de comprometerse en Estados Unidos tanto en avanzar en la reinstalación del rol de represión interna de las fuerzas armadas en el continente, como en mandar tropas a responder las directivas de Estados Unidos e Israel en Medio Oriente.
Para nosotrxs llamaba la atención sobre un punto correcto Myriam Bregman cuando señaló en el Congreso respecto del negacionismo del gobierno que “discuten la cifra de los 30.000 porque están dispuestos a hacer lo mismo”. Creemos que efectivamente anida en este gobierno no solo el Protocolo Bullrich y la creciente represión a la protesta, no solo el avance (ya legislado) contra el derecho a huelga, no solo un discurso racista, misógino, contra las disidencias, que promueve el odio y la violencia contra todo colectivo oprimido, sino también la amenaza de un salto cualitativo contra las libertades democráticas conquistadas. El alineamiento absoluto de Milei con el genocida Benjamín Netanyahu, los bombardeos de Donald Trump, el fascista Orban de Hungría, y el golpista Jair Bolsonaro, no es solo una búsqueda de flashes y financiamiento externo, sino sobre todo una declaración de principios respecto de su posición ante los derechos humanos más elementales.
Por todo lo señalado, fue muy correcto que en 2006 el EMVJ haya resistido como espacio independiente y desde ese lugar sostenido las convocatorias de los 24 de marzo cuando una parte importante de los organismos de derechos humanos pasó a priorizar la defensa del gobierno de turno del peronismo kirchnerista. Fue la presión de aquellos gobiernos la que dividió al movimiento de derechos humanos. Y fue correcto también, durante el gobierno de Mauricio Macri, rechazar la instrumentalización de estas jornadas al servicio de un “vamos a volver”, que ya sabemos cómo culminó hundido en la experiencia del gobierno de Alberto Fernández. Hoy la situación es otra.
Primero y principalmente, porque gobierna la ultraderecha negacionista y es necesario impulsar una política concreta para frenarla. Pero así mismo, porque tras el camino descrito, existe también desde la Mesa de Organismos un cambio positivo y la decisión de poner en pie una convocatoria y acto en común con el EMVJ definiendo cada aspecto de forma equivalente entre ambos espacios. Un llamado a movilizar con consignas discutidas en común, y un escenario en el que solo suban representantes de los organismos de derechos humanos (no la CGT o el PJ como mienten el PO y PTS), y que lo hagan en la misma proporción el EMVJ y la Mesa de Organismos. Un acto unitario que responde a las necesidades objetivas, inmediatas y dramáticas del movimiento de lucha por los derechos humanos y las libertades democráticas de la Argentina en combate contra los fachos de la Casa Rosada y sus cómplices.
Basta de maniobras: no dividan la movilización
La forma en que el EMVJ llegó a la definición de avanzar en una convocatoria unitaria ha sido todo lo contrario a los “golpes de mando y ocultamiento de debates” que proclama PO. Todo un mes entero de debates, horas y horas de reuniones, donde cada ronda de palabra ratificaba lo mismo: la soledad de la posición de PO y PTS. Siendo conscientes de esa realidad, optaron por la maniobra: primero en distintas plenarias sosteniendo que no había ninguna posibilidad de nada en común (con documento único, dos o sin documento, ninguna posibilidad) y buscando dilatar la toma de una resolución de forma de no dejar tiempo para la construcción del acto con la Mesa de Organismos.
El PO, hay que reconocerlo, se sostuvo y se sostiene con claridad en esa posición divisionista: “es imprescindible que el Encuentro Memoria Verdad y Justicia organice una marcha independiente, con su propio planteo y su propia perspectiva” (nota de APEL del 6/3/26 en Prensa obrera). El PTS, en cambio, ha tenido que retroceder parcialmente pero únicamente de forma discursiva. Quizás, el reacomodo responda a que es muy difícil explicar que ante la proscripción de Cristina Fernández haya estado bien que sus diputadas y diputados se reúnan personalmente en la casa de quien puso al genocida César Milani al frente del ejército, pero que está mal hacer un acto en común con Abuelas y Madres de Plaza de Mayo contra el negacionismo y el peligro del indulto de la ultraderecha en el poder.
A última hora, entonces, pegaron un leve giro al plantear que podía aceptar “una marcha, dos documentos”, pero que antes de avanzar en nada con la Mesa de Organismos el EMVJ debía discutir su propio documento. ¿Cómo funciona la maniobra? Pretenden que se escriba un texto del EMVJ que ellos puedan leer luego en un acto propio, por separado, el mismo 24 de marzo. De hecho, en sus recientes artículos, ya convocan a movilizar a quienes coincidan con su política por fuera del EMVJ y la convocatoria unitaria. En un texto redactado por Guillo Pistonesi plantean que su objetivo es hacer lo mismo que “hemos hecho durante veinte años de forma ininterrumpida” (La Izquierda Diario 6/3/26). Es decir, la existencia de un gobierno de fachos es un dato superfluo para el PTS que no amerita una política específica.
La Plenaria del EMVJ ya discutió y rechazó esa propuesta, entendiendo que primero está la definición política: se va o no al acto unitario. A partir de ahí empieza el trabajo en el documento y las consignas. Vamos a dar, junto a todas las organizaciones del EMVJ que definieron avanzar en la unidad, una importante pelea política para que el documento que va a ser leído en Plaza de Mayo incluya lo más acabadamente el conjunto de reivindicaciones históricas que son propias del Encuentro, desde el castigo a los crímenes de la Triple A, hasta la solidaridad con la causa Palestina, incluyendo la denuncia de la complicidad política y sindical con el gobierno de Milei cabalmente expresada en la aprobación de la Reforma Laboral, entre otras. Y así mismo, dejamos planteada la posibilidad de avanzar también con un texto propio de convocatoria que refuerce esos planteos. Nadie va a censurar al EMVJ. No pasó cuando se cumplieron los 20 años del golpe y se creó el EMVJ, no pasó a los 30 años cuando se sostuvo firmemente el Encuentro a pesar de los organismos que se fueron, y no va a pasar en los 50 años. Nadie va a bajar ninguna bandera el 24 como dicen PO y PTS. Y en particular Izquierda Socialista se va a movilizar, como siempre lo hizo, con sus propias banderas, desde una perspectiva de independencia de clase y homenajeando a nuestras compañeras y compañeros del PST.
Así las cosas, si no media una reflexión profunda de PO y PTS, en las semanas que nos quedan hasta el 24 de marzo, mientras el EMVJ se encuentre dando una pelea junto a todo el movimiento de derechos humanos para convencer en cada lugar de trabajo, estudio, en los barrios, que hay que salir a movilizar para rechazar el negacionismo y sostener la pelea por juicio y castigo, e invitando al acto en el que van a estar las y los protagonistas de estos 50 años de historia, PO y PTS van a estar llamando a convocar a un acto propio (no sabemos si de los dos en común o por separado).
Nuevamente, los llamamos a la reflexión: el 24 de marzo es un día de lucha unitario, no de autoproclamación.
Escriben Daniel Vázquez, FADHUS y Nicolás Núñez, dirigente de Izquierda Socialista/FIT Unidad
Se acerca el 50 aniversario del golpe genocida, en el marco de una avanzada de “reformas” reaccionarias, ajuste y represión por parte del gobierno de ultraderecha y los anuncios de que Milei podría dictar un indulto a los milicos asesinos que la lucha popular logró poner tras las rejas. Con ese panorama en mente, la reivindicación que cada 24 de marzo hacemos a las y los 30.000 compañeros detenidos desaparecidos, claramente cobra la importancia de transformarse en un puntal para potenciar todas las luchas en curso contra este gobierno de fachos aduladores de los planes de Videla y Martinez de Hoz.
Con esas consideraciones, desde Izquierda Socialista y el Frente de Abogadxs por los Derechos Humanos y el Socialismo (FADHUS), intervinimos con firmeza en el debate que se dio a lo largo de un mes dentro del Encuentro Memoria Verdad y Justicia y la Red Federal por los Derechos Humanos respecto de qué tipo de convocatoria necesitábamos este año. Con claridad, y de forma coincidente con la casi totalidad de organismos de derechos humanos del EMVJ, planteamos que era necesario avanzar en construir una convocatoria y acto unitario junto a la Mesa de Organismos que reúne a Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, entre otros organismos históricos. La coyuntura histórica nos impone la necesidad de enfrentar con la mayor unidad posible en las calles los golpes que día a día nos siguen lanzando Milei y sus cómplices. Necesitamos ser millones movilizadxs el 24 para dar esta lucha democrática, para enterrar el plan del indulto, para reimpulsar los juicios a genocidas que hoy están paralizados, y para ponerle un freno al protocolo represivo.
Para nosotrxs esto no implica ni negar ni dar por cerradas las importantes diferencias que llevaron a que tras la movilización del 30 aniversario, en 2006, la Mesa de Organismos se retirara del EMVJ fruto de la intervención del peronismo kirchnerista sobre el espacio de organismos de derechos humanos. O las discrepancias concretas que podemos tener en el presente respecto del papel de la CGT y el peronismo, en torno al rol cómplice con el ajuste y las reformas (laborales, baja de punibilidad, glaciares) que no saldrían sin esos apoyos prestados. Pero entendemos que es necesario poner por delante la necesidad de pegar como un solo puño al negacionismo libertario.
El reclamo de la unidad para luchar, no sólo el 24 de marzo, sino frente a toda la agenda liberfacha, es un clamor popular extremadamente positivo al que hay que dar cauce, pasando por encima de las políticas burocráticas de quienes quieren poner frenos, pero también del sectarismo de quienes priorizan la delimitación por sobre enfrentar a la ultraderecha. Lamentablemente, este segundo caso es el de los compañeros de PO y PTS.
PO y PTS: una política sectaria que no responde a las necesidades del momento
A contramano de las necesidades políticas del momento, e incluso de la política que sostienen en otros terrenos, PO-APEL y PTS-CEPRODH cerraron filas en rechazar cualquier tipo de convocatoria y acto en común con la Mesa de Organismos (MO). Lo niegan de cuajo, a pesar de que ya existieron reuniones entre el EMVJ y la MO en las que quedó planteada la posibilidad de realizar un acto en el que se garantice que sólo organismos de Derechos Humanos suban al escenario, sin aparateos del PJ, que, además, hay marco de acuerdo para un sistema de consignas correcto para impulsar la convocatoria, e incluso, para los rasgos generales de un documento (aún a ser debatido).
Rechazan la unidad, aún sabiendo que de no terminar habiendo acuerdo en el documento a ser leído se pueden buscar otras variantes (como dos documentos, o que el EMVJ lea el suyo propio durante la jornada), porque ellxs definen erróneamente que el eje del 24 de marzo es la delimitación política del PJ y la CGT, no la reivindicación de las y los compañeros caídos, no el juicio y castigo a los genocidas, no el rechazo al indulto y la represión.
Esto no solo es profundamente equivocado, sino que además es incongruente con lo que las mismas organizaciones hacen incluso en el terreno de los derechos humanos y las libertades democráticas. ¿Acaso ante los despidos y amenazas de cierre de la Ex-ESMA no se impulsó la máxima unidad posible para enfrentar al ajuste negacionista?¿Acaso cuando, solo por ejemplo, tuvimos que impulsar una campaña de libertad por lxs detenidxs de la “Ley Bases” no se impulsaron acciones en unidad con la participación del bloque del FIT Unidad y el de Unión por la Patria? Yendo un poco más atrás, cuando Macri quiso avanzar con el “2x1” en las condenas de los genocidas, y cuando Patricia Bullrich quiso garantizar la impunidad ante la desaparición de Santiago Maldonado, ¿no impulsamos la máxima unidad posible, incluso con actos y convocatorias en común con Madres y Abuelas de Plaza de Mayo?
En suma, si la tarea predominante del momento es la delimitación respecto de la burocracia sindical no se entendería porque el SUTNA dirigido por el PO acaba de realizar una convocatoria al Ministerio de Trabajo firmada por “el Consejo Directivo de la CGT” y las dos CTA. Lo cual, a nuestro entender se demostró profundamente correcto, no solo para rodear de solidaridad la lucha de FATE, sino también para luego denunciar la brutal represión que sufrió dicha convocatoria.
Los ejemplos son innumerables, y en las reuniones del EMVJ distintas organizaciones le planteamos, en particular a lxs compañerxs del PTS, que su posición tiene algo sumamente contradictorio. ¿Cómo se entiende que consideren correcto ante la proscripción de Cristina Kirchner llegar incluso a que sus referentes suban a visitarla a San José 1111 (algo que no coincidimos desde Izquierda Socialista y el FIT Unidad), pero para derrotar el indulto genocida y la política facha de este gobierno rechacen convocar a salir a las calles junto a Madres y Abuelas de Plaza de Mayo?
Por nuestra parte, sostenemos el principio histórico del marxismo según el cual “un paso del movimiento real vale más que mil programas”, e iremos este 24 de marzo a dar un paso real, concreto, masivo, y unitario en la perspectiva de derrotar a la ultraderecha.
Vamos con el EMVJ a un 24 de marzo unitario e histórico
La Plenaria del EMVJ terminó resolviendo por abrumadora mayoría avanzar hacia la convocatoria unitaria. Ningún organismo de derechos humanos del EMVJ por fuera de CEPRODH (PTS) y APEL (PO) defendió la posición de negarse a la unidad el 24 de marzo. Solo fueron acompañados en un seguidismo total por el NMAS. Lo cual tiene que llamar a la reflexión a lxs compañerxs: no se puede construir un movimiento de lucha por los derechos humanos en soledad. E incluso, sería equivocado que insistan en llevar esa política sectaria a los gremios donde tienen influencia, produciendo que por caso, AGD-UBA, Ademys, o el propio SUTNA, se aislen completamente de su base ante un hecho histórico.
Vamos con todo junto al EMVJ a construir en unidad un 24 de marzo contundente, que sirva para dar fuerza a todas las luchas en curso, que permita revertir el ánimo de las últimas semanas con el avance de la reforma laboral, que dé nuevo impulso a la lucha contra la impunidad de ayer y hoy, y que sea un freno a la escalada represiva. Llamamos a lxs compañerxs de PO y PTS a reflexionar y a sumarse a dar codo a codo esta pelea.
La mejor forma en que podemos honrar a las y los 30.000 es poniéndole un freno a los fachos de la Casa Rosada.
Compartimos el comunicado del EMVJ:
La Plenaria del Encuentro Memoria Verdad y Justicia resolvió, después de un importante debate entre sus integrantes, avanzar en la construcción de una convocatoria y acto en común con la Mesa de Organismos y el conjunto de organismos que rechazan al negacionismo de la ultraderecha que hoy gobierna este país.
Lo vamos a hacer defendiendo nuestra independencia política de todos los gobiernos, en rechazo a la represión del Protocolo Bullrich, y a todo intento de indulto a los genocidas. Manifestaremos nuestro apoyo a la lucha de FATE, el Garrahan y todos los que hoy enfrentan el ajuste sobrepasando las políticas de las conducciones sindicales burocráticas. Queremos un 24 de marzo unitario, que con millones en las calles potencie las fuerzas para derrotar a Milei y sus cómplices.
Por sobre todo, rendiremos homenaje a las y los 30.000 compañeras y compañeros detenidos desaparecidos. Porque no olvidamos, no perdonamos y no nos reconciliamos.

Escribe Mercedes Trimarchi, diputada en CABA por Izquierda Socialista/FIT Unidad
Foto de portada Las diputadas Mercedes de Mendieta y Mercedes Trimarchi junto a la familia de Pablo Grillo
La reconstrucción balística confirmó que el cabo de Gendarmería disparó a matar contra el fotógrafo Pablo Grillo durante la represión del 12 de marzo. Mientras el gendarme Héctor Jesús Guerrero sigue libre y protegido por la propia fuerza, Pablo Grillo continúa peleando por su recuperación. Exigimos justicia y castigo para los responsables materiales y políticos.
El informe balístico, elaborado por la Policía de la Ciudad e incorporado a la causa judicial que investiga el ataque, determinó que el cabo de Gendarmería efectuó el disparo de manera recta, incumpliendo los protocolos de seguridad que establecen ángulos de inclinación de 45 grados para evitar daños. Esto confirma lo que se sospechaba desde el 12 de marzo, en la represión ordenada por Patricia Bullrich: Guerrero disparó a matar.
La querella, representada por la familia Grillo, había solicitado a la jueza María Servini (titular del Juzgado Criminal y Correccional Federal Nº 1 de la Ciudad de Buenos Aires) precisar la posición y el ángulo de la pistola lanza-gases calibre 38,1 mm al momento del disparo. El peritaje descartó disparos ascendentes o descendentes, los únicos permitidos de acuerdo con el protocolo, y concluyó que la intención no fue disuasoria, sino lesiva.
Pese a esta situación, Guerrero sigue en libertad y trabajando en la Gendarmería Nacional, aunque apartado de los operativos represivos en la Ciudad de Buenos Aires. Permanece en funciones porque el sumario interno, realizado por la propia fuerza, se cerró sin sanciones. El próximo miércoles 17 de septiembre, seis meses después de la brutal represión que hirió gravemente a Pablo, el gendarme deberá declarar en una audiencia. Allí se sabrá si asume responsabilidades individualmente o si involucra también a sus superiores.
El estado de salud de Pablo Grillo
Mientras tanto, el fotorreportero de 35 años sigue en proceso de recuperación por las gravísimas heridas que le provocó aquel disparo. Debió someterse a una nueva intervención quirúrgica en el Hospital Ramos Mejía. Los reportes sobre su estado de salud se actualizan periódicamente en la cuenta oficial de la familia y amigos, Justicia por Pablo Grillo, en Instagram.
El viernes 29 de agosto, junto a la diputada nacional Mercedes De Mendieta, estuvimos en el Hospital Ramos Mejía conversando con Fabián Grillo, quien nos contó más detalles sobre la evolución de su hijo y los avances de la causa judicial. La fortaleza de la familia Grillo es admirable y se sostiene gracias al apoyo de todo un pueblo que clama por justicia.
Basta de represión, fuera Bullrich
Desde Izquierda Socialista en el FIT Unidad, somos parte del enorme movimiento que exige que los responsables políticos e intelectuales del ataque a Pablo (y a todos los periodistas que cubren las movilizaciones de los miércoles junto a jubilados y jubiladas) no queden impunes.
La represión de la Gendarmería no fue un hecho aislado ni un exceso individual: es la política represiva que el gobierno de Milei y Bullrich aplica contra quienes nos organizamos frente al plan de ajuste y motosierra. Por eso exigimos cárcel para Guerrero y juicio y castigo a los responsables políticos que dieron la orden de disparar.
Basta de represión. ¡Fuera Bullrich!
En el marco del 120º aniversario de la Escuela Normal Superior N° 3 «Bernardino Rivadavia», de San Telmo, CABA, este jueves 14 de agosto se llevó a cabo un acto homenaje a profesoras y alumnas de la institución, detenidas y desaparecidas durante la última dictadura. Durante el mismo se colocaron baldosas recordatorias, con los nombres de las trece víctimas (todas mujeres) del terrorismo de estado que pasaron por esa institución.
Esta actividad fue el resultado de una investigación del personal docente de la escuela que conformaron una comisión de derechos humanos. Ante un numeroso público de la comunidad educativa, familiares, amigos y compañeros de militancia de las víctimas, se recordó la trayectoria de cada una de las detenidas desaparecidas: Nélida Beatriz Ardito, Lucrecia Mercedes Avellaneda Quintale, Guillermina Bayoni Piattini, Graciela Clarisa Monari Sagone Poyastro, Teresita de Jesús Gaona Tileria, Graciela Mónica Vazquez Capocasale, Patricia Dina Palacín, María Cristina Lennie Zucarino, Silvia Angélica Corazza Carreras de Sanchez, Blanca Edith Edelberg de Tarnopolsky, Dorita Falco, Amalia Moavro, María Elena Garasa.
Al final de cada presentación, los presentes, a viva voz repetían: ¡Presente!, ¡Ahora y siempre!

Escribe Mercedes Trimarchi, diputada CABA por Izquierda Socialista/FIT Unidad
Luego de siete días incomunicada y en un penal de máxima seguridad, Alesia Abaigar, funcionaria del Ministerio de Mujeres y Diversidad de la provincia de Buenos Aires, volvió a su casa con prisión domiciliaria. Candelaria Montes Caté, Aldana Muzzio e Iván Díaz Bianchi recuperaron su libertad tras pagar la fianza. Sin embargo, la concejala de Quilmes y presidenta del bloque del PJ, Eva Mieri, continúa detenida en Ezeiza.
La orden de detención de todas estas personas fue librada por la jueza Sandra Arroyo Salgado, quien lleva adelante la investigación por los hechos ocurridos el 17 de junio frente a la casa del diputado libertario José Luis Espert. Aquella noche, luego de que el diputado se refiriera a Florencia Kirchner como “una hija de puta” durante una charla en la Universidad Católica Argentina, un grupo de personas colgó un cartel con la leyenda “sos una mierda” y arrojó bosta de caballo en la vereda de su casa. Hasta el momento, no existe evidencia que demuestre la autoría de los hechos, que además son de carácter contravencional, no delitos penales.
Desde el anuncio de la detención de Alesia, el procedimiento mostró una velocidad inusitada en comparación con lo que debiera ser un debido proceso. Los allanamientos fueron violentos y monitoreados en tiempo real desde las redes sociales de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien celebró cada una de las detenciones en X. Un verdadero atropello a las libertades democráticas, que vienen siendo recortadas desde la asunción del gobierno de Javier Milei.
En esa misma lógica represiva y autoritaria se inscriben el protocolo antipiquetes, la detención de quienes se movilizaron contra la Ley Bases tanto el año pasado como este año, y la criminalización de la protesta del 12 de marzo en apoyo a los jubilados, cuando las hinchadas se sumaron a la movilización. También forma parte de esta avanzada la proscripción de Cristina Fernández de Kirchner, ocurrida semanas después de que anunciara que sería candidata, y el cierre reciente de la causa que absuelve a quien disparó contra el fotógrafo Pablo Grillo.
Desde Izquierda Socialista en el Frente de Izquierda Unidad denunciamos a este gobierno que persigue a opositores (sean políticos, periodistas o artistas) y a quienes fomentan el odio, como Espert, que agita “cárcel o bala”. Solo con la movilización podremos frenar esta avanzada represiva. El próximo miércoles 16 de julio, seamos miles en la marcha a Plaza de Mayo junto a los organismos de derechos humanos para defender nuestras libertades democráticas.